Al Fin, un Jesuscristo para todas las
creencias
El controvertido Evangelio según San Juan ha sido filmado para la
gran pantalla sin ofender la opinión judía. Damian Thompson conoce a su
estrella.
La última vez que ví a Jesús, estaba mostrando las heridas de su crucifixión a sus discípulos.
Ahora está inclinado sobre el mostrador de Starbucks, estirando el cuello para leer el menú. "Tengo molestias en el
estómago, así que tomaré agua mineral", dice.
Es una experiencia peculiar conocer a alguien en un café de Londres después de haberlo visto curar al lisiado y levantarse de entre los muertos.
La barba ha desaparecido, el pelo está desenredado, pero inequívocamente, es
Él.
Henry Ian Cusick es la estrella británica del "Evangelio según San Juan", una película sobre el cuarto Evangelio que acaba de estrenarse en
Estados Unidos y Canadá. Fué realizada con una fracción del coste de la
venidera "Pasión de Cristo" de Mel Gibson, aunque a la larga podría atraer a
más audiencia. Visual Bible (Biblia Visual), una compañía cristiana con sede
en Toronto, encargó esta dramatización palabra por palabra como herramienta
evangelística. Un ejercicio similar en los años 70, una versión del
Evangelio según San Lucas conocida como la película de Jesús, ha sido vista
por más gente que ninguna otra película en la historia.
Pero aquí viene lo extraordinario. Mientras las informaciones sobre la "Pasión" de Gibson habían alarmado profundamente a la comunidad judía,
"El Evangelio según San Juan" había recibido carta blanca de la Liga Judía
Anti-difamación. El productor canadiense del film, Garth Drabinsky, es judío
como muchos de los ejecutivos que trabajan en el proyecto. Dos eruditos
judíos asistieron a su consejo asesor.
Esto es una hazaña de la diplomacia inter-religiosa, dado que el Evangelio según San Juan- con su énfasis en el papel de las autoridades
religiosas en la muerte de Jesús- ha sido tradicionalmente un feliz terreno
de caza para los anti-semitas. Por otra parte, la insistencia de la Visual
Bible en que el texto fuese completo e incorrupto, significaba que no podía
haber eliminación de versículos inconvenientes. "Si dejásemos fuera tan sólo
una preposición podrían demandarnos", dice Philip Saville, el director del
film. De ahí la elección de un actor de escenarios para interpretar a Jesús.
"Somos mejores aprendiéndonos nuestras líneas que los actores de películas",
explica Cusick. Desde el recital en vivo de Alec McCowen del Evangelio según
San Marcos, un artista no había tenido que adquirir tal maestría en la
retención de las Escrituras. "Me mantuvo en mi trailer mientras los
discípulos estaban fuera divirtiéndose", dice Cusick. "Cuando salía me
preguntaban 'Hey, J.C., ¿qué tal hoy?' Me hubiera encantado estar más por
ahí con ellos, pero no había tiempo."
Las escenas de exteriores fueron rodadas en los montes bajos del sur de España. "Oh, tío, andar esas distancias en sandalias," dice Cusick. "Los
discípulos y yo seguíamos apoyándonos los unos en los otros diciendo:
'Maldito infierno, esto es muy incómodo'. Las piedras se clavaban justo
aquí." Levanta una bota de piel de cocodrilo para mostrármelo.
Los extras eran gitanos españoles. "Se inclinaban ligeramente a mi paso, como si realmente yo fuese Cristo", recuerda Cusick. "Y el día de la
crucifixión, cuando salí del trailer llevando una corona de espinas, el set
entero se quedó en silencio. Fué espeluznante. Los gitanos decían, 'Ay, mi
Jesús' (en español en el original), golpeando su pecho, y luego rompieron a
cantar.
Cusick podía hablar con los gitanos en español porque es medio peruano. Con sus pómulos del altiplano andino, parece el Cristo del arte
popular sudamericano. Nació en Perú, creció en las West Indies y se trasladó
a Escocia cuando tenía 15 años. Su currículum está dominado por su trabajo
en el Citizen Theatre de Glasgow.
Cumplió los 33 años durante el rodaje: la edad justa. Su madre, devota católica peruana, está encantada con su nuevo papel. "Aparentemente,
se le ha pedido al Vaticano que apruebe la película. Mi madre se emocionaría
mucho si le contara que el Papa me ha visto interpretar a Jesús."
"Toda la experiencia me ha influido a mí también. Me ha hecho pensar más
cuidadosamente sobre quién era Jesús. Voy a misa más a menudo, y cuando
el sacerdote lee el Evangelio según San Juan, me encuentro a mí mismo
diciendo: conozco cada palabra de esto."
Pido una demostración, y él baja la voz de manera que la mujer del sofá de al lado no pueda oirle. "Sois los hijos de vuestro padre, el
Diablo," susurra "y quereis seguir los deseos de vuestro padre. Desde el
principio fue un asesino y nunca ha estado del lado de la verdad, porque no
hay verdad en él."
Juan 8:44. Es interesante que Cusick haya escogido ese versículo en particular. Es uno de los momentos definidos de la película, cuando nos
damos cuenta por primera vez que este Jesús- que es el Jesús de San Juan, no
el místico contador de parábolas de los Evangelios sinopticos- está ocupado
en una lucha hasta la muerte con sus condiscípulos judíos.
Las interpretaciones anti-semitas del cuarto Evangelio, lo retratan como una lucha de Jesús contra los judíos. El Evangelio según San Juan, lo
ve como una lucha entre judíos. Emplea la traducción del texto de la Good
Bible News, en la cual, las 70 y pico referencias a los "judíos", son
interpretadas como "las autoridades judías". La película también se las
arregla para capturar la esencia judía del Antiguo Testamento- algo olvidado
por las versiones holliwoodienses de la historia. En manos de Saville, el
banquete de boda de Caná es tan judío como un bar mitzvah de Brooklyn; María
no dice "mi hijo, el Mesías", pero puedes verlo en sus ojos.
Tales retoques le han supuesto a la película las alabanzas de los críticos ajenos a su público cristiano de destino. Tras un tranquilo
comienzo en el American Bible Belt, su estreno está previsto en Nueva York,
Los Ángeles y Washington; las negociaciones de los derechos británicos están
en camino. "Cabe imaginar que la gente se lo pensaría dos veces antes de ver
voluntariamente una epopeya bíblica de 3 horas, pero ha tenido un recibimiento sorprendente. Esto es lo que llamamos un Sleeper (película que
se convierte en un éxito inesperado. N de la T).", dice Saville.
Garth Drabinsky espera que la película haga a los creyentes cristianos y judíos más comprensivos entre ellos. "La Biblia puede ser muy
peligrosa en manos de gente que quiera sesgar su mensaje", dice Drabinsky.
"Este proyecto pone el Evangelio según San Juan en su contexto adecuado. No
es un texto anti-semita, sino el producto de un mundo judío en transición."
Para la audiencia cristiana, el aspecto más inquietante de la película es probablemente el caracter de Jesús. Católicos y protestantes
por igual están acostumbrados a un retrato de Cristo cuyas características
provenían de mezclar lo dicho por los cuatro envangelistas. Al excluir el
material sinóptico, el Evangelio según San Juan subraya el hecho de que el
Jesús del cuarto evangelio es una persona diferente del Jesús de Mateo,
Marcos o Lucas.
Cusick transmite brillantemente el extraño carisma del Jesús de San Juan. Este sonriente alza-multitudes es seguro de sí mismo y hablador; sabe
que él es "el camino, la verdad y la luz". Pero esas afirmaciones suscitan
una cuestión espinosa. Si Jesús dijo esas cosas, ¿cómo es que los autores de
los Evangelios sinópticos fallaron al transmitirlas? El consenso de los
sabios es que los apasionados soliloquios de San Juan fueron puestos en boca
de Cristo por la primera Iglesia. Eso no los hace menos poderosos.
"Tuve que revisar mis propias ideas sobre Jesús cuando leí el texto," dice Cusick. "No podía interpretarlo como Robert Powell, todo gentil
y tranquilizador. Este Jesús puedes arrastrar multitudes. Le dice a la
gente: 'Si no me sigues, no irás al Cielo'. Yo no quería decir eso, pero no
tuve elección."
Cusick todavía tiene naúseas, y pregunta si podemos salir fuera a hacer las fotos. En Soho Square, sugiero que quizás le gustara adoptar una
pose de Cristo. "Bien, podría," dice, "pero ¿no crees que sería una tomadura
de pelo?" Tiene razón.
Pero luego, mientras el fotógrafo guarda su equipo, sonríe abiertamente, y dice: "Oh, de
acuerdo." Y alza sus manos para abrazar al mundo entero.